INSTITUTO LEVANTARÉ, A.R.

 

TODA BUENA DÁDIVA

 

José Antonio Cano Mirazo

 

 

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

 

Este Versículo ha traído mucha polémica y aun mucha confusión. Porque dice la Escritura que toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, desciende de Dios, del Padre.

 

Cuando analizamos las palabras que están escritas aquí, lo primero que tenemos que hacer es mirar, qué significa toda. De acuerdo al diccionario Wikipedia es una totalidad. Es la totalidad, es decir, no hay algo que falte, es un todo. Esto es toda, sin excepción, es la totalidad. Buena dádiva. ¿Qué es una dádiva? Según el diccionario de la lengua española Espasa-Calpe, una dádiva es un donativo o regalo desinteresado. Según el diccionario de la lengua española Larousse, una dádiva es un regalo o cosa que se da voluntariamente en señal de agradecimiento o de afecto. Esa es una dádiva.

 

Si yo recibo una dádiva de alguien, estoy recibiendo un regalo voluntario como señal de agradecimiento o como señal de afecto, no hay más. De acuerdo al otro diccionario, si alguien me da una dádiva, me está haciendo un regalo desinteresado, no hay interés. Es algo que sale, que se otorga a quien la persona quiere. Una dádiva puede ser de muchas formas.

 

Cuando yo miro esta palabra me cuestiono lo siguiente: De acuerdo a Santiago, Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, desciende de Dios. Por lo tanto, y debo entender que el enemigo no puede dar una buena dádiva, porque toda, sin excepción, la totalidad de las buenas dádivas proceden de Dios. Y Dios tiene formas y muy variadas, para traer a nuestra vida una buena dádiva. Puede venir una persona, puede venir alguien y darnos una dádiva, y pues esa dádiva, ese regalo desinteresado por agradecimiento o afecto, no está prácticamente procediendo del corazón de la persona, sino que en realidad está procediendo de parte de Dios. Porque Él es el que da toda buena dádiva.

 

Yo hace unos días decía: cuando alguien se acerca a la idolatría y pide algo, y recibe la persona una buna dádiva, ¿quién la está dando? ¿La idolatría, el enemigo, o la está dando el Señor? Si yo leo en Santiago 1:17, lo que dice la Escritura, yo entonces, al ser la Palabra de Dios verdad, yo puedo entender que toda buena dádiva procede de Dios.


Pero para que nos quede claro, yo quiero que vayamos por toda la Biblia a mirar, para que nos quede claro a lo que se refiere el apóstol Santiago. Y para que nosotros mismos no tengamos confusión.

 

Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

 

Nuestro Señor Jesucristo está haciendo esta declaración, y está dando a conocer esto. Por lo tanto, el ladrón, o sea Satanás, el diablo, un espíritu inmundo, no vino sino para cumplir tres propósitos aquí en la tierra: hurtar, matar y destruir. Y nuestro Señor Jesucristo dice: no te preocupes, porque yo he venido para darte vida en abundancia. Es decir, viene no solamente a contrarrestar el efecto y el propósito para el cual viene Satanás, viene el ladrón, sino viene para traer a nuestra vida abundancia, y abundancia en todas las áreas, absolutamente en todas.

 

Estas tres características de Satanás: que hurta, mata y destruye. Nosotros lo podemos encontrar, y existen cantidad de pasajes bíblicos que nos hablan al respecto; pero quiero que vayamos específicamente como un ejemplo a algo muy conocido por todos.

 

Job 1:13-14 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito, 14y vino un mensajero a Job, y le dijo:

 

Vamos a ubicar aquí algo que es bien importante. Satanás había venido delante de la presencia de Dios, y Dios le dijo: ¿de Dónde vienes? Y Satanás le dijo: de recorrer la tierra. Y Dios le dijo: Quién como mi siervo Job. Y entonces Satanás le contestó: pues Job no te teme en vano, porque a él lo has llenado de muchas posesiones. A él le has dado de todo, claro que te da honra y gloria, pero por todo lo que ha recibido, porque si tú se lo quitas, vas a ver que él no te adora.

 

Y entonces Dios le autoriza al enemigo, que vaya y toque las posesiones y las pertenencias de Job. Y ocurren cuatro situaciones importantes aquí en la vida de Job:

 

1) Dice la Escritura que estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de quienes los cuidaban, cuando vinieron los sabeos y tomaron todo esto, y mataron a los criados a filo de espada. Se lo estaban diciendo a Job, le estaban dando esta pésima noticia cuando de repente llega otro mensajero con un segundo mensaje. Y le dicen a Job:

 

2) Fuego cayó del cielo, fuego que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió. Dice la Escritura que estaba terminando de hablar este segundo mensajero, cuando viene un tercer mensajero con otro mensaje y le dice:

 

3) Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada. Imagínate el impacto de Job, en un instante le está ocurriendo todo. Todo lo que él había trabajado en su vida, en un momento se desmorona tremendamente Era uno de los hombres más ricos de aquella época. Era como un Carlos Slim el día de hoy. Y cuarto mensaje, llega otro mensajero y le dice:

 

4) Tus hijos y tus hijas estaban en fiesta por el cumpleaños de tu hijo el primogénito, vino un gran viento del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, y cayó sobre los jóvenes, y murieron.

 

Pierde Job en un instante todas sus posesiones, todos sus ganados, todos sus camellos y pierde a sus hijos, todo lo pierde. Una vez que pierde todo esto, Job se mantiene, dice la Palabra, en una integridad hacia Dios. Cuando yo leo estos versículos, y cuando veo que Job dijo: Jehová Dios dio, Jehová Dios quitó, sea el nombre de Jehová bendito. Yo veo que Jehová Dios le dio toda buena dádiva a Job, pero la Biblia no dice que Dios se la quitó, la Biblia dice que Satanás se la quitó. No importa, dice Job, sea el nombre de Jehová bendito.

 

Yo puedo ver que estas tres características del enemigo, se cumplen, estas tres características de hurtar, matar y destruir en la vida de Job. Pero existes otras características que tiene Satanás y que nosotros necesitamos conocer para que, como dice el apóstol Pablo, nosotros no seamos engañados. Características que nosotros necesitamos conocer, porque al conocer cómo es nuestro enemigo, no podrá estar sobre nosotros. Sino que nosotros conocemos sus maquinaciones y sabemos hacia dónde va y qué pretende.

 

Primera característica: Mentiroso. El diablo es un mentiroso, y cuando tú dices una mentira cuidado, porque no estás siendo hijo de Dios, en esos momentos tú te estás prestando a propósitos que no son de Dios.

 

Juan 8:44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

 

Una característica tremenda. El enemigo es un mentiroso y él va a mentir siempre, siempre. Él nunca te va a decir la verdad, jamás, porque en él no existe la verdad, en él existe la mentira. Él es padre de mentira, y por lo tanto es mentiroso. Aun te puede decir una media verdad, y al decirte una media verdad se convierte en mentira. Una verdad es cuando te dicen algo con fidelidad, cuando es exactamente lo que sucedió. Cuando algo está torcido ya no es verdad, ya es mentira. Aunque, es que todo el principio era verdad. Sí, pero con tantito que haya mentira, ya es mentira todo. Y siempre he insistido yo en algo: el enemigo busca decir medias verdades para engañar, porque si no dice medias verdades, y dice una mentira descarada, nadie se lo va a creer.


A mí me gusta este ejemplo porque es muy ilustrativo. Si alguien viene y te da, te dice: mira, te ofrendo estos tres billetes porque yo soy una bellísima persona, y yo veo tu necesidad. Y te ofrendo estos tres billetes cada uno es de trescientos pesos, tómalos. ¿Tú qué dirías? ¿Gracias? ¿Tú los tomarías y te vas al Banco a pagar una deuda? ¿O vas a comprar con esos billetes en la tienda o en cualquier lugar algo? ¡No! ¿Por qué? Porque sabes una cosa: que son falsos. O sea, no existen los billetes de 300 pesos, por lo tanto, si alguien te da un billete de 300, sabes que es una mentira.

 

¿Qué necesita para que un billete falso circule? Parecer verdadero. Un billete falso que reúna ciertas características, que en apariencia sea verdadero. Entonces tú lo tomas y pagas con él. Y es cuando te das cuenta, porque el empleado el que recibe ese billete te dice: hey, este billete es falso. Y te sorprendes y dices: ¡cómo que es falso! Yo en alguna ocasión fui y saqué de un cajero de un Banco,  y no digo el nombre para que no se enojen los de Bancomer, pero bueno, dentro de los billetes que me dio el cajero, los tomé, fui a otro Banco, pagué y me retacharon uno de los billetes por falso. Y el billete falso me lo dio el cajero de Bancomer.

 

Hace unos días va mi esposa a Satélite, saca del cajero 500 pesos, va a un lugar a pagar y le regresan un billete y va al Banco y lo reclama porque era un billete falso. Es decir, para que alguien te engañe o te pretenda engañar, necesita aparentar que es una verdad, porque si es una mentira descarada no la vas a creer. Entonces toda media verdad es una mentira. Y el enemigo así las hace para que parezcan verdad. Mucha gente dice: es que ahora la iglesia idólatra está haciendo lo mismo que en la iglesia cristiana. Ya cambió la iglesia idólatra, cantan los mismos cantos que la iglesia cristiana, leen la Biblia, y aun se saludan como nos saludamos los cristianos.

 

Es más, en algunos lugares ya quitaron las imágenes. Discúlpame es una parte de verdad, la verdad es que siguen en la misma idolatría, no hay cambios, no los hay. Simplemente están queriendo aparentar para no perder feligreses, para que permanezcan ahí.

 

Segunda característica: Satanás cautiva a la persona y lesiona su alma y su cuerpo. La gente le llama posesión.

 

Lucas 9:39 Y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él.

 

Fíjate lo que hacía este demonio. Venía a una persona, tomaba posesión de él, lo cautivaba y lo obligaba a hacer ciertas cosas. Daba gritos, lo sacudía violentamente. Yo imagino que personas ue trataban de agarrarlo, de detenerlo para que no se moviera, y sin embargo se sacudía, y también le hacía echar espuma. Lo estropeaba, no dice la manera en que lo estropeaba pero lo pudo haber azotado en el piso, en paredes, en algún lugar, el caso es que lo lastimaba, lo lesionaba. No venía este demonio para traerle un bienestar a la persona, ¡no! No venía para hacer algo bueno en su vida, venía para hurtar, matar y destruir.

 

Y en el versículo 42 Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre.

 

Fíjate qué seguía haciendo. Cuando nosotros miramos el final del versículo 39, dice: a duras penas se aparta de él.  Y en el versículo 42, dice: que cuando se acercaba el muchacho a Jesús, el demonio le derribó y le sacudió con violencia. ¿Qué significa esto? Una sola cosa, que el demonio no se había apartado de él, que seguía adentro, pero no estaba manifiesto. Se manifestaba, y así lo hace el demonio, cuando él quiere en la persona. El demonio no se sale y anda por ahí, y regresa  y se le manifiesta y se vuelve a salir. ¡NO! El demonio vive en la persona, ahí está cautiva la persona, ahí está el demonio; y está para crearle un conflicto.

 

Cuando se acerca a Jesús, lo sacude, lo tira al suelo, lo derriba, lo hace estar mal con violencia. Sin embargo, Jesucristo que dijo en Juan 10:10b Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Se manifiesta el Señor y le da vida a ese muchacho echando fuera al demonio.  ¡Gloria a Dios! Y entonces ya sano, dice la Escritura, sano, liberado este muchacho del demonio, el Señor toma al muchacho y se lo entrega a su padre. Ten, ya está sano, ya no está el demonio, ya sanó, no hay problema, ya no va a volver a pasar lo que pasaba, porque ya está sano porque el Señor ya lo echó.

 

Tercera característica: El diablo es un traidor.  Juan 13:2 Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase. Y sigue hablando la Escritura.  Es cuando nuestro Señor Jesucristo le dijo a Judas: lo que tengas que hacer, hazlo ya. Yo puedo advertir cómo el demonio viene y pone en el corazón del hombre la traición. Y es claro como dice la Palabra: encuentra un corazón dispuesto por las razones que sean, y entonces Judas traiciona al Señor Jesús, traiciona al Maestro con quien había caminado 3 años y medio.

 

Judas había visto los milagros de Jesús. Judas había visto, al igual que todos los demás discípulos, cómo el Señor predicaba, cómo hablaba, cómo sanaba a los enfermos, cómo echaba fuera a los demonios, cómo hacía milagros, cómo a su paso la gente sanaba. En fin, había visto grandes milagros, sin embargo el demonio pone en el corazón de Judas la traición. ¡Cuidado! La traición forma parte de lo que dice de hurtar, matar y destruir. Es otra de las formas que el enemigo utiliza para hurtar, matar y destruir. No la usa Dios, la traición no es de Dios, en Dios está la fidelidad. Entonces cuidado, no seas tú copartícipe de una traición. Cuando algo venga a tu corazón de traición, ora y échalo fuera porque no procede de Dios, así de sencillo. Y no le busques la justificación, la traición no es de Dios, es del demonio.

 

Cuarta característica: Ocasiona enfermedades. Hace un momento estábamos hablando de Job. De cómo en un momento pierde todas las posesiones, pierde a sus hijos, sin embargo, mantiene su integridad y no blasfema en contra del Señor, que es lo que esperaba Satanás que Job hiciera. Job se mantiene y cuando viene Satanás delante de Dios, le dice el Señor: ¿de dónde vienes? Le responde Satanás: de rodear la tierra. Y qué tal, qué te parece mi siervo Job, quién como él. Y entonces le dice Satanás: bueno, momento, él no ha blasfemado en contra tuya porque tú no has permitido que se toque su vida, su salud. Toca su salud y vas a ver cómo de inmediato blasfema en contra tuya. Y Dios le dice: ¡adelante! Dios confiaba en la integridad de Job. Había una convicción en Dios, y disculpen esta expresión, pero Dios estaba convencido de que Job no iba a cambiar, que iba a retener su integridad.

 

Imagínate que Dios sepa que tú y yo somos así de íntegros. Que no importa la circunstancia que vivamos, que no importan las situaciones en las que nos encontremos, nosotros seamos íntegros a Él, y que Él pueda decir: Mira, quién como mis hijos de Levantaré, quién como ellos. Porque Dios va a saber que somos personas íntegras, que no importa lo que pase, nos vamos a mantener en Él. Y entonces dice en:

 

Job 2:7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

 

Fíjate lo que le hizo. Ocasiona enfermedades el demonio, trae enfermedades. Sin embargo, Cristo Jesús, dice la Escritura que vino a deshacer la obra del maligno. Ah el demonio trae enfermedades, Cristo Jesús trae sanidad. Y dice la Palabra que nuestro Señor Jesucristo a todo lugar donde iba, sanaba a todos, todos los enfermos. Y dice que liberaba a todos los cautivos. Yo puedo ver la obra de Cristo Jesús, él con solo decir: que sea sano, la sanidad iba hasta donde estaba el enfermo aunque estuviera a muchos kilómetros de distancia. Lo podemos encontrar en el Evangelio.

 

El Señor trae sanidad. La enfermedad viene de parte del enemigo para cumplir, insisto, con sus propósitos de hurtar, matar y destruir. Hurta la salud, te va matando y destruye tu cuerpo, destruye tu vida con la enfermedad, eso hace; sin embargo, Jesucristo vino a dar vida en abundancia.

 

Quinta característica: Dice la escritura que hace presa de los hombres para devorarlos.  1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

 

Tú tienes que estar velando, tú tienes que estar orando. Tú tienes que estar en una constante comunión con Dios. Tú tienes que buscar lo espiritual, porque en el momento que tú no busques lo espiritual, no ores, no le alabes, no leas la Escritura, entonces tú vas a ser carnal. No carnal del enemigo, sino en tu ser va a haber carne. ¿A quién le gusta la carne? Al león. Y entonces cuando tú no andas en lo espiritual, entonces el demonio, el diablo que anda como león rugiente alrededor, va a decir: ah, aquí huele a carne.

 

Como esos días que están haciendo carne asada en algún lugar, en algún jardín y de repente te llega el olor, y dices: hay alguien por aquí que está cocinando carne, ¿quién será? Y hasta la nariz se te mueve. Y empiezas a ver por dónde anda. Vas caminando por la calle y de repente: Ah, huele a carne, ¡qué rico! Así el león rugiente, cuidado eh, no te hagas carnal, no seas carne porque entonces el diablo te huele y te va a devorar. Si tú te descuidas él te devora, te hace presa, lo dice la Escritura.

 

Sexta característica: El poder de Satanás es limitado y es imitativo. Es decir, tiene límites e imita, no es creativo. Se los voy mostrar con otro ejemplo. Dios hizo a través de Moisés y de Aarón, los primeros  tres milagros para que Faraón dejara ir al pueblo de Israel de la tierra de Egipto, y los hechiceros hicieron los mismos milagros. Al cuarto milagro ya el enemigo no pudo reproducirlo.

 

Primer milagro: dice la Escritura que vino Aarón, arrojó la vara, y esa vara se convirtió en culebra. Aarón la tomó y volvió a ser vara.

 

Éxodo 7:11-12 Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; 12pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.

 

Sencillo, no hubo más. Ese poder del enemigo con lo cual imitó lo que había hecho Aarón de parte de Dios, lo imitó, sin embargo fue sobrepasado.

 

Segundo milagro: Como no hizo caso Faraón, viene de parte de Dios un segundo milagro y convierte las aguas en sangre.

 

Éxodo 7:20-21 Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. 21Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.

 

Fíjate qué impresionante. Y entonces Faraón se le ocurrió una gran idea y dijo: A ver mis hechiceros, vengan para acá para que le demuestren aquí a Moisés y a Aarón, que ustedes también tienen poder, que hacen milagros. Y dice el versículo 22 Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.

 

Qué curioso es el Satanás. Y la gente que le cree. Fíjate qué postura la de Faraón. Toda el agua de su territorio se convierte en sangre, su población por la que él tiene que ver, no tiene nada qué beber. Y manda traer a sus hechiceros, no para que conviertan la sangre en agua de nuevo, porque no lo pueden hacer, sino para que vean los hijos de Dios cómo el demonio también puede hacer, puede imitar este poder.

 

Y entonces la poca agua que entiendo que quedaba sin contaminar, los hechiceros del Faraón la contaminan con sangre. ¡Qué absurdo! Yo no les hubiera pedido eso a los hechiceros. No podían hacer otra cosa, pero bueno, agravaron el problema en lugar de solucionarlo, porque no están en la posibilidad de hacer un bien, no pueden hacerlo. Porque vino a hurtar, matar y destruir. Tuvieron que esperar a que Dios convirtiera las aguas de nuevo en aguas potables, que les quitara la sangre.

 

Tercer milagro: Se les dice que ahora traigan una plaga de ranas. Y viene la plaga de ranas de parte de los siervos de Dios, como un milagro de Dios. También Satanás no se quiere quedar atrás, y quiere imitar el milagro, y dice:

 

Éxodo 8:7-8 Y los hechiceros hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto. 8 Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: Orad a Jehová para que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehová.

 

Otra vez los hechiceros de Faraón, otra vez hacen lo mismo: agravan el problema, no lo solucionan. Y a la plaga de ranas que había, traen más ranas. Qué chistoso, yo los hubiera destituido a esos hechiceros. Y entonces el Faraón les tiene que decir a Aarón y a Moisés, ¿saben qué? Oren, clamen a su Dios para que se lleve estas plagas. Los hechiceros hacen venir plagas, pero no están en la posibilidad de deshacerse de ellas.

 

Cuarto milagro: la plaga de los piojos. Dios envía plaga de piojos sobre Egipto, y dice en: Éxodo 8:18-19 Y los hechiceros hicieron así también, para sacar piojos con sus encantamientos; pero no pudieron. Y hubo piojos tanto en los hombres como en las bestias. 19Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo de Dios es éste. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

 

Llega el momento en el cual los hechiceros dicen: ¿sabes qué Faraón? Ríndete, porque no cabe duda, aquí está la mano de Dios, aquí está el dedo poderoso de Dios. Ya lo sabían los hijos de Dios, que los milagros que estaban haciendo Moisés y Aarón, procedían de Dios. Y lo que estaban haciendo lo hechiceros era simple y sencillamente una imitación con un poder limitado, no hay más.

 

Séptima característica: Satanás tiene un poder falso, mentiroso. Y claro que con este poder falso hace señales, hace prodigios, hace milagros. ¿Para qué? ¿Para beneficiar a la humanidad? ¿Para bendecirla? ¿Para darle buenas dádivas? ¡NO! Lo hace para engañar a los ignorantes, a los ingenuos, a los apáticos flojos que no leen la Biblia.

 

2 Tesalonicenses 2:9 Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos.

 

¿Qué es la mentira? Es un engaño, no hay verdad. O sea, son señales, prodigios que no son verdad porque no proceden de Dios, son una mentira. ¿Qué es un prodigio?  Dice el Diccionario Libre, que un prodigio es un hecho extraordinario y maravilloso que no puede explicarse por causas naturales, y que se atribuye a la intervención de un ser sobrenatural. Ese es un prodigio.

 

Un prodigio es que sucede algo tan extraordinario que la humanidad sabe que no lo puede hacer el hombre, que esto procede, dice el diccionario, de un ser sobrenatural. Y Dios dice: hacen prodigios, hacen estas señales, hacen cosas sobrenaturales pero son mentira, no son verdad, hay un engaño. ¿Por qué? Dice el versículo 10 Y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

 

Y fíjate qué impresionante. La Palabra está estableciendo, y el apóstol Pablo está diciendo que existen señales y prodigios mentirosos que van a engañar a quienes no son salvos, a quienes no quisieron oír la verdad. A ellos los va a engañar. Nosotros sabemos quién es un hechicero, sabemos lo que es la brujería, conocemos lo que es el ocultismo, sabemos de dónde proceden los milagros, y sabemos a quién dirigirnos cuando necesitamos un milagro. Y sabemos que el único que puede hacer milagros verdaderos es Dios. Y recurrimos a Él directamente.

 

No hacemos como dice mucha gente: ah es que Dios está muy ocupado, y para eso tiene santos, para que uno les pida a los santos, y los santos hagan cola para pedirle a Jesucristo. Y luego Jesucristo está en la antesala para pedirle a Dios, y hay toda una burocracia. ¡NO! Dios es Omnipresente y Omnipotente, por lo tanto, nosotros clamamos a él y Él está, y ahorita está en cada uno de nosotros de una manera personal. Fíjate qué impresionante.

 

Y el apóstol Pablo está diciendo: aquellos que no quisieron escuchar el mensaje de salvación, que no quisieron escuchar el mensaje de Cristo Jesús, para ellos son estos milagros engañosos porque no van a discernir, no se van a dar cuenta entre un milagro verdadero y un engaño. Y ve qué más impactante está esto que dice el apóstol Pablo en el versículo 11  Por esto Dios les envía un poder engañoso, ¿para qué? para que crean la mentira.


Dios, a ver, explícame, ¿entonces tú eres el que está enviando ese poder que engaña? Sí, Dios lo envía. ¿Y por qué lo haces Dios? Para que crean a la mentira. ¿Por qué? Porque ellos no quisieron oír la verdad. Porque no han querido escuchar a Cristo Jesús, así de sencillo dice el apóstol, y aquí está escrito. Dios le dio potestad y le dio autoridad al enemigo para que engañe, para que tenga un poder que engañe haciendo la mentira,  para que la gente caiga más ahí. Esto es impactante.

 

Es decir, ah, ¿tú quieres acudir allá con esos mentirosos? Ándale ve. Yo ya te prediqué, ya puse a mis hijos para que te hablen del Evangelio, para que aceptes a Cristo Jesús como tu Salvador. No lo quieres hacer, ése es tu problema. Yo le doy al enemigo dice el Señor, un poder engañoso, para que engañen, para que la gente crea las mentiras del enemigo. Y algo más impresionante todavía:

 

Versículo 12 A fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

 

Qué fuerte está esto Señor. ¡Sí! A Dios le costó un Hijo, y hace rato lo decía el Señor en la profecía. A Dios le costó su Hijo, y tuvo Dios que aguantar el dolor y el sufrimiento de ver a su Hijo en las condiciones en las que pusieron a Jesús. No tuvieron misericordia de Jesús, lo pisotearon, empezaron por engañarlo, perseguirlo, lo traicionaron, lo apedrearon, le escupieron, lo ofendieron, le pusieron una corona de espinas que le lesionó terriblemente. No le pusieron la corona de espinas solamente por encimita, la recargaron y la bajaron, se la incrustaron en la cabeza.

 

Lo azotaron, 39 azotes, lo hicieron después de haber sido golpeado, lacerado; lo hicieron caminar cargando una cruz, imagina el peso y el tamaño de la cruz, y tuvo que llevarla. Lo clavaron y Dios vio todo esto que hacían a su Hijo. Hace un momento decía el Señor a través de la profecía: ¿sabes lo que es el dolor de perder un hijo? Tal vez tú lo sepas porque has perdido un hijo, pero no lo has perdido en las condiciones que Dios perdió a su Hijo Jesús.

 

Lo clavaron, sus manos las clavaron a la madera, a la cruz; sus pies los traspasaron con clavos, y todo para que él fuera el Cordero Santo que pagara por nosotros el precio de la salvación. Ese es Jesús. Ahora el Señor nos da la oportunidad de que alguien nos hable del Evangelio, y nosotros estamos en la posibilidad de aceptar a Jesús como nuestro Señor y Salvador, de creer en él, cambiar nuestra vida, y entonces, recibir la bendición de Dios. Ah, pero si no crees, entonces Dios, por su propia Palabra te va a condenar. Y va a enviar dice la Escritura un poder engañoso para que la gente crea la mentira y sea condenada por no creer en la verdad. Y está fuerte esto, ¿está de acuerdo? Aquí lo dice.

 

Y el Señor nuestro Dios y Padre, permitió esto y él mismo le entregó, dice versículos antes, le entregó este poder al enemigo, Él se lo dio. ¿Se lo dio para que haga buenas dádivas? ¿Se lo dio para que él entregue dones perfectos? ¡NO! Se los dio para que engañe, para que todo lo que haga sea una mentira.  Y aquí en 2 Tesalonicenses, el apóstol Pablo también se está refiriendo a algo que es bien importante y que después le trae Jesucristo en revelación al apóstol Juan, y se refiere a la bestia, aquella que se habla en Apocalipsis 13. Esa bestia que será vencida por el Señor. Pero antes de que sea vencido, hará como dice el apóstol Pablo, con gran poder, señales y prodigios mentirosos, con los que engañará a los no creyentes.  

 

Esto también el Señor Jesús lo dio a conocer a sus discípulos. Dice la Palabra que Dios no hará nada sin antes decírselo a sus siervos los profetas. Nuestro señor Jesucristo se lo dijo a sus discípulos y se lo dijo a la gente que los seguía. Allá a la altura de Mateo 24, donde habló sobre los falsos profetas.

 

Mateo 24:11 Muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos.

 

Un falso profeta es aquel que no procede de Dios, y se levanta y hace milagros, hace señales, dice palabras que engañan a la gente. A la gente que no conoce la Escritura, a los ingenuos, a los ignorantes, a los flojos, a los apáticos. A ellos, a ellos los va a engañar. Y dice en:

 

Mateo 24:24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

 

Y quiero hacer énfasis en esto de si fuere posible.  No dice: y engañarán aun a los escogidos, ¡no! Engañará si fuere posible. ¿Cómo podrá ser posible que un escogido, es decir, que tú como escogido del Señor, llamado al Señor, y que tú estás en el Señor, puedas ser engañado? ¿Cómo puede ser posible esto? Solamente de un modo: Que tú no conozcas las Escrituras, que tu ignorancia sea tal de la Palabra de Dios, que no puedas darte cuenta que lo que está diciendo una persona no procede de Dios. Que no tengas tú la unción del Santo de Israel para poder discernir una falsa profecía. Cuidado.

 

Un pastor amigo mío, cuando supo que aquí se había dado una falsa profecía, me dijo: ¿y por qué no te levantaste? Dice, porque yo lo hubiera hecho, dice, y en ese momento callo a ese profeta y la bajo. Y le contesté: porque a diferencia tuya, yo creo que debemos de ejercer el discernimiento y debemos de analizar y de estudiar una profecía de acuerdo a la luz de la palabra de Dios. Así de senillo.

 

En nuestros hogares en términos normales siempre nuestra mamá nos hace de comer desde que éramos bebés. Y siempre lo hace con mucho cuidado y con mucho amor. Y nos preparan primero nuestra leche, que la leche esté calientita, que esté bien. Nos la prepara, lavan bien nuestras mamilas, las ponen a esterilizar, hay las vaporeras especiales para esterilizarlas, las sacan de ahí. Y no se atreve una mamá a darle una leche a su hijo que o esté en un biberón esterilizado para no causarle una enfermedad.

 

Y siempre que cocina lo hace siempre con mucho cuidado, con mucha higiene. Y si le prepara las papillas a su bebé, se las prepara con mucho amor y le pone lo que le dice el doctor. Claro, a menos que sea una mamá fodonga que le compra su Gerber, pero bueno, eso es otra cosa, también están esterilizados. No lo dije por nadie. Gracias a Dios mis hijos fueron alimentados con comida natural. Escupían el Gerber, en los momentos de urgencia cuando salíamos a algún lugar, pues un Gerber, a ver dáselo. Lo escupían y nunca se lo quisieron comer. Pero esto es un paréntesis.

 

Que hay que darle fruta. ¿Cuál fruta doctor? Ah, hay que empezarle a dar plátano así con cuidadito. Y ya lo que no se comió que es por lo regular más de la mitad del plátano, o se lo come la mamá o el papá, o se va a la basura. No es algo que guardes para el día de mañana.  Al otro día abres otro plátano y le raspas y le das. Y luego el doctor dice: ahora ya le toca manzana. Igual, lo mismo. Y ya que comió suficiente, todo lo demás o se va a la basura o tú te lo comes.

 

Y entonces la mamá va teniendo cuidado de la alimentación de la familia. Y lava muy bien la verdura, lava muy bien todo, pone a cocer bien esto, que si tiene que hacer carne de puerco, pues la cose bastantemente bien, no después de haberla congelado varios días; en fin. Pero ¿qué pasa cando el hijo no discierne, y crece? Se va a la esquina a comer tacos. Perdón, ¿de quién es la culpa, de la mamá? No, no es culpa de la mamá, es culpa del hijo.

 

Aquí queremos enseñarte lo que dice la Escritura tal y como la dice, para que tú la disciernas. Para que cuando venga un falso, tú lo detectes. Y que no importa lo que diga, tú estés en la posibilidad de confrontar la palabra que se dio, con la Palabra escrita, con tu espíritu, el Espíritu de Dios en ti, y discernir si lo que dijo es de Dios o no es de Dios. Pero pasa también lo que dijeron: vienen con una palabra encantadora, con una palabra que fascina, y fascinó a muchos y se cayeron. ¡Qué pena por ellos! Qué pena que después de tantos años no hayan aprendido a discernir un demonio profetizando en una persona, y lo confundan con el Espíritu Santo. Por lo tanto, lo que dice nuestro Señor Jesucristo es: engañarán, si fuere posible, si tú te dejas. Si no estás en un pleno conocimiento de la Palabra.

 

Y esto que estaba diciendo nuestro Señor Jesucristo, estaba adelantando también lo que al apóstol Juan, como lo vimos con Pablo, le reveló en su momento en Apocalipsis 13.

 

Apocalipsis 13:1-2 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.

 

Es decir, ya existía, de acuerdo a lo que dice Apocalipsis antes de este capítulo, ya existía el dragón, que es el demonio. Y le da su poder, se lo trasmite. Le da su poder a la bestia, y además, le da su trono y le da la autoridad.  ¿Qué sucede?

 

Versículo 3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.

 

Es decir, los habitantes vieron cómo la bestia tenía una herida mortal, y cómo esa herida mortal fue sanada y por lo tanto, creyeron y dijeron ¡qué tremendo, un milagro!  Un milagro de sanidad, esto es maravilloso, ¡hay que adorar a la bestia porque hizo una sanidad! Hay que canonizar a fulano de tal porque ya hay testimonio de que una persona que tenía a un hijo enfermo, cuando le pidió a ese muerto que lo sanara, lo sanó. Ah, hay que mandar el escrito al Vaticano para que lo canonicen. Y lo canonizaron.  A Juan Diego. Y el otro día me dijeron, no, no fue un milagro, fueron tres. Uf, cuantos.

 

Nuestro Señor Jesucristo por aldea que pasaba, sanaba a todos. La sombra del apóstol Pedro sanaba a todos lo que tocaba su sombra. Las ropas por las que oraba el apóstol Pablo, sanaban a todos los que las tocaban. Hubo una sanidad en la bestia, ah, entonces la gente ignorante, la gente que no creyó en Jesús creyó en esta sanidad, y le adoró.

 

Versículo 4 Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia (a los dos), diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

 

Y observa esto que es importante: Versículo 5 También se le dio, ya no dice: Y también le dio. Ya no está hablando de lo que el dragón le dio a la bestia, porque diría: también le dio boca que hablase. Dice: también se le dio. ¿Quién se lo dio? ¿Quién es aquel que tiene la potestad y la autoridad para dar? Y lo vimos hace un momento, y dijo Pablo, por esto Dios les envía un poder engañoso para que crean a la mentira. Y aquí en este versículo dice: También se le dio, boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. O sea 3 años y medio. Se le dio esta autoridad con propósitos específicos.


Versículos 6-7 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
7Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.

 

¡Que tremendo! Qué impresionante que el Señor permita esto. La vida del cristiano no es fácil, no es sencilla, y tenemos que luchar, y tenemos que pelear de una manera constante en contra de Satanás. Y lo dice el apóstol Pablo, no tenemos guerra contra carne y sangre, sino contra principados, potestades, gobernadores y huestes de maldad en las regiones celestes. Ahí es nuestra guerra, ahí es nuestra lucha. Pero como somos cristianos apáticos, cristiano ignorantes, cristianos que no les gustan las responsabilidades, entonces no oramos, no conocemos la Palabra, no sabemos los tiempos y no hacemos lo que tenemos que hacer, y viene Satanás y nos vence y nos pisa y hace lo que se le da la gana con nosotros.


Para que entonces nosotros lloremos, y vengamos delante de Dios mal, y le digamos: ah Señor ayúdame, porque mira Satanás lo que ha hecho, cómo me tiene, cómo tiene a mi esposa, cómo tiene a mis hijos, cómo está con mi trabajo, cómo, cómo, cómo y cómo. Y yo creo que el Señor nos ve y dice: ¡pobrecitos! Tanto tiempo de estar con ustedes, y no han entendido, no han entendido.  Y dice:


Versículo 8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

 

¿Tu nombre está escrito en el Libro de la Vida? Entonces tú no vas a adorar a la bestia. Tú no vas a creer en el milagro que el dragón hizo sobre la bestia. Tú no vas a creer en los engaños a través de los milagros y de los prodigios que hace. ¿Por qué? porque está escrito, que aquellos que adoraron fueron los no creyentes, quienes no estaban sus nombres escritos en el libro de la vida, así de sencillo.

 

Ah, entonces como yo acepté a Jesucristo, como dicen en la iglesia tradicional, como yo acepté a Jesucristo y mi nombre fue escrito en el Libro de la Vida, ya la hice para siempre, no importa lo que yo haga. ¡NO! Sí importa porque tu nombre puede ser borrado. ¡Cuidado! No vamos a entrar en ese tema, pero tu nombre sí pude ser borrado del Libro de la Vida. Para que permanezca tu nombre en el Libro de la Vida, dice la Escritura, dice nuestro Señor Jesucristo que debes permanecer. Que aquel que permaneciera hasta el final…

 

Y aquí lo dice, y aquí dice el Señor que quienes estaban escritos en el Libro de la Vida del Cordero, es decir, los cristianos fieles, verdaderos no adraron a la bestia. No se dejaron engañar. Y dice nuestro Señor: Versículos 9-10 Si alguno tiene oído, oiga. 10Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.

 

¿Cuál es tu paciencia y cuál es tu fe? De acuerdo a todo este contexto, que no importa lo que el enemigo haga, no importa a través de quién lo haga, tú vas a saber que Dios está por ti. Que Dios dará el pago. Mía es la venganza, dice el Señor, yo daré el pago. Esta es tu paciencia, que tú sabes y tú esperas que el Señor dé el pago a quien te ha hecho mal, a quien te ha tocado. Tú no levantes tu mano, no la levantes, no hagas nada en contra de alguien que te hizo un mal, no lo hagas. Ten paciencia, esta es la paciencia y esta es tu fe de que un día Dios va a actuar.


Versículos 11-12 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. 12Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.

 

Sigue con el mismo milagrito. Ya no tuvo otro, sigue con el mismo, lo sigue calentando y lo sigue recalentando. Ah, acuérdate que fue sanado de una herida mortal eh, adóralo. Ah sí, guana, guana. Y ahí están. Y siguió con eso, y la siguiente bestia trajo lo mismo. Mira, yo no he hecho ninguna sanidad, pero acuérdate lo que hicieron, tú recuerda. Y ahí la gente ahí está.

 

Versículos 13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.

 

¡Qué tremendo! ¡Qué milagros! ¡Va hacer descender fuego! Perdón, ¿va a hacer descender fuego para bendición del hombre? Ya el hombre descubrió el fuego desde hace mucho, ya no lo necesita. ¿También va a ser un don perfecto a través de esta señal de hacer descender fuego? ¿Entonces por qué lo va a hacer si no va a ser para bendición?


Versículo 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer.
Otra vez vemos la voluntad de Dios que le permite hacer ciertas cosas para engañar al ignorante y al incrédulo; al gentil, al que no cree en Jesucristo.  En presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.

 

Vamos a cambiar las imágenes y ahora ya no van a ser éstas, ahora vamos a poner a la bestia con una espada atravesada, y el vivito. Y otra vez:


Versículo 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.

 

Es que yo he visto, dice la gente, que ese santo de esa iglesia hasta llora, y se le ven las lágrimas. Y a ese otro, le sale sangre. Se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que hable, para que diga cosas. Lógico, va a decir falsas profecías, va a decir blasfemias, ya lo vimos. Ah, y si no le adoras, ¡te va a matar!


Versículos 16-18 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. 18Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.

 

Y como dicen los pastores, ya nos vamos acercando al final. Y la pregunta: ¿qué va a suceder con el dragón, la bestia y el falso profeta? Ah porque ya vimos aquí en Apocalipsis 13 que está fuerte, está picudo el tipo.

 

Apocalipsis 19:20 Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.

 

Por si alguien tiene duda de lo que hace el enemigo, sí, hace señales, señales para engañar. Señales mentirosas. Señales engañadoras. Cuando yo veo que Santiago tiene una revelación de parte del Espíritu Santo y dice: Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

 

Yo puedo advertir lo que aquí dice, que toda buena dádiva procede de Dios. Que el mundo esté engañado, o nosotros hayamos sido engañados por ignorantes de la Palabra en algún momento, y hayamos sido engañados de que el demonio da buenas dádivas y hace sanidades y hace milagros, es una mentira. ¡El demonio no hace nada bueno! Vino a hurtar, matar y destruir, y lo hemos visto en la Escritura, y faltan cantidad de citas que hablan al respecto. El demonio no tiene la capacidad de darle una buena dádiva a la gente. Lo que le da a la gente es un engaño, es una mentira; lo dice la Escritura.

 

Bendito Dios y Padre Eterno, en el nombre de Jesús te doy gracias por tu Palabra, porque tú nos cuidas, tú nos proteges. Porque sabemos que como hijos tuyos, como estudiosos de tu Palabra no seremos engañados. Nos da dolor mirar a una humanidad que como dice también tu Palabra, dos terceras partes de ella se va a perder por ignorantes, por no aceptar tu misericordia, pero también están teniendo su tiempo de gracia, un tiempo en el cual ellos pueden buscar tu gloria y buscar de dónde procede la buena dádiva que ellos han recibido a través de su vida.

 

Que así como a mí en lo personal, antes de conocerte Señor, yo sé que tu mano de bendición, tu buena dádiva estuvo conmigo, y lo puedo ver en muchos aspectos en mi vida,  y te doy gracias por ello. Permite que cada uno de mis hermanos se afirme en tu Palabra, que cada uno tenga un deseo mayor de conocer para no ser engañado, para no ser confundido. Y Padre, en el nombre de Jesús a ti sea la honra y la gloria por la eternidad, amén.

 

Dios los bendiga.